San Papias (70 dc – 163dc)
Obispo de Hierápolis y Padre Apostólico, llamado por San Ireneo “discípulo de Juan y compañero de Policarpo, un hombre del tiempo antiguo”. Escribió una obra en cinco libros, logion kyriakon exegesis, que, exceptuados algunos fragmentos, se ha perdido. Conocemos algo de sus contenidos gracias al prefacio, parte del cual ha sido conservado por Eusebio.
Papias siendo supuestamente discípulo de Juan, tenía la firme creencia en que el reinado milenario de Cristo sería algo real y literal. Y sin embargo Eusebio de Cesaria (265 dc – 339dc) que es de otra época posterior y no tuvo trato con ningún discípulos de Jesús, considerase el reinado algo simbólico y legendario.
Leamos las palabras de La historia eclesiástica de Eusebio de Cesaria libro III Capitulo XXXIX p11-13
11. Papías relata otros hechos que le llegaron por tradición oral, algunas parábolas extrañas del Salvador y de su enseñanza y otras aún más legendarias.
Vemos que Eusebio sin ser de la época se atreve a cuestionar a un padre de la iglesia y a llamar a una enseñanza bíblica *algo legendario*. Evidentemente Eusebio se había alejado de la doctrina primaria.
12. Una de ellas dice que después de la resurrección de los muertos habrá un milenio, cuando se establecerá corporalmente el reino dc Cristo sobre esta misma tierra. Me parece que él cree estas cosas porque ha malinterpretado la exposición de los apóstoles, pues no comprendió que ellos lo dijeron en figura y simbólicamente.
Papias (discípulo de Juan) creía en el milenio, pero no era el único de los padres de la iglesia que lo creían.
13. Ciertamente, por lo que se puede ver en sus escritos, se trata de un hombre simple. No obstante, él fue el responsable de que tantos autores eclesiásticos asumieran su misma creencia, basándose en la antigüedad de este varón, como, por ejemplo, Ireneo y quien quiera que muestre ideas semejantes.
Es curioso que Eusebio diga que Papias sea el responsable, de que muchos autores eclesiásticos (mas cercano a la época de Jesús) crean la enseñanza del Milenio, pues la razón de que la creyeran, es que se encuentra en las escrituras.
Al parecer para Eusebio todo los que no pensara como él, pues eran hombres simples o influenciables, aunque fueran muchos y entre ellos Ireneo de Lyon. Quizás Eusebio fue el simple y el influenciado.
Cerinto
La enseñanza del reinado milenario de Cristo, era tan conocida y aceptada, que hasta los herejes que creaban sectas, no podían negarla y lo que hacían es explicarla de otra manera, que les era más conveniente.
Cerinto fue contemporáneo de San Juan y se sabe poco de él. Era un hereje gnóstico ebiotina, cuyas enseñanzas eran una rara mezcla de gnosticismos, judaísmo y cristianismo. De este hombre hablan Ireneo de Lyon, Eusebio de Cesaria, El presbítero Cayo y San Hipólito entre otros.
Leamos las palabras de La historia eclesiástica de Eusebio de Cesaria libro III Capitulo XXVIII p2
2. También Cerinto introduce ciertos milagros por unas revelaciones que
afirma fueron escritas por un gran apóstol, y dice falsamente que le fueron enseñadas por ministerio de ángeles, que, tras la resurrección, el reino de Cristo será terrenal y que la carne que estuvo en Jerusalén será esclava de nuevo de pasiones y placeres. Siendo como es un enemigo de las Escrituras de Dios, y deseando engañar, asegura que tendrá lugar una fiesta nupcial de mil años».
Esto es solo un ejemplo de que tanto San Papias como muchos escritores eclesiásticos de tiempos tempranos y hasta los herejes conocían la enseñanza del reinado milenario de Cristo y que sería literal.
Ireneo de Lyon (130de – 202dc)
Ireneo fue obispo de la ciudad de Lyon y como vemos vivió en el siglo segundo de nuestra era. Su obra principal se llama: *Contra las herejías* y lucho ferozmente contra el movimiento gnóstico. El al igual que otros muchos escritores eclesiásticos creía en un milenio bajo el reinado de Cristo aquí en la tierra y así lo dejo por escrito.
Leamos las palabras de Contra los Herejes de Ireneo de Lyon libro V capitulo 35 p2 y la parte final del capítulo 36 p1
35,2. Estos dones no pueden suponerse en una esfera superior a los cielos, "porque Dios mostrará tu esplendor a toda la tierra bajo el cielo" (Bar 5,3), sino en el tiempo del Reino, una vez que Cristo haya renovado la tierra y reedificado Jerusalén según el modelo de la Jerusalén de arriba, sobre la cual dice el profeta Isaías: "En mis manos pinté tus murallas y tú estás siempre delante de mis ojos" (Is 49,16). Y el Apóstol dice en la Carta a los Gálatas: "La Jerusalén de arriba es libre y madre de todos nosotros" (Gál 4,26). No lo dice acerca de algún Eón errante o Entímesis, ni de algún Poder que se hubiese alejado del Pléroma llamado Prúnico, sino de la Jerusalén que Dios lleva impresa en sus manos.
Ireneo creía en un reinado de mil años de Cristo aquí en la tierra, y también creía como hemos podido ver, que la ciudad de Jerusalén seria reconstruida durante ese reinado. Veamos mas de como se imaginaba es reinado
36,1. Una vez pasada la apariencia, renovado el hombre y ya maduro para la incorrupción, de modo que ya no pueda envejecer, "habrá un nuevo cielo y una nueva tierra" (Is 65,17), en la cual el hombre se mantendrá nuevo, siempre relacionándose con Dios de modo nuevo. Y, como todas estas cosas continuarán sin fin, Isaías escribió:
"Así como este cielo nuevo y esta tierra nueva que hago permanecen en mi presencia -dice el Señor-,así permanecerán ante mí vuestra raza y vuestro nombre" (Is 66,22).
Como enseñan los Presbíteros, quienes fueren dignos de morar en los cielos, entrarán en ellos; otros gozarán de las delicias del paraíso; otros poseerán el esplendor de la ciudad; pero en todas partes verán a Dios, según la medida en que fueren dignos de contemplarlo.
Aquí vemos Ireneo aplica Isaías 66:22 al paraíso del reinado milenario en la tierra, y también podemos leer como los presbíteros morarían en los cielos, pero otros gozarían del paraíso terrenal y otros de poder vivir en la Jerusalén restaurada.







