martes, 12 de enero de 2021

Romanos 9:5 Explicado



¿Qué indica la semántica, que estudia el significado de las palabras, sobre las que usa Pablo en Ro 9:5?

Primero, podemos notar que la combinación de palabras griegas “ἐπὶ πάντων”, que RV60 traduce “sobre todas las cosas”, también se usa en Efesios 4:6, donde RV60 las traduce “sobre todos” y se aplican a “un Dios y Padre de todos”. Obviamente, solo un Dios y Padre puede estar “sobre todos” o “sobre todas las cosas” y ese es el Dios y Padre de Jesucristo, Jehová. 

Por tanto, el uso bíblico de “ἐπὶ πάντων” apoya la traducción que no identifica a Cristo con Dios.

Segundo, el adjetivo εὐλογητός, que RV60 traduce “bendito”, ocurre 7 veces en el NT, además de en Ro 9:5, y en todos los casos se refiere a Jehová Dios. Examinemos la lista:

Marcos 14:61
¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito (εὐλογητός)?
Lucas 1:68, 69

Bendito (εὐλογητός) el Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo, y nos levantó un poderoso Salvador en la casa de David su siervo

Romanos 1:25
ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito (εὐλογητός) por los siglos. Amén.

2 Corintios 1:3
Bendito (εὐλογητός) sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo

2 Corintios 11:31
El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito (εὐλογητός) por los siglos.

Efesios 1:3
Bendito (εὐλογητός) sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

1 Pedro 1:3
Bendito (εὐλογητός) el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

De hecho, como señala el erudito Bautista Pablo Besson en una nota, en Ro 9:5 Pablo usa una “fórmula hebrea de bendición en la Biblia, en el Talmud y en las oraciones. Gn. 9:26; 1 S. 25:32; 1 R. 10:9; 2 Cr 9:8; Sal. 41:13; 68:19; Ro. 1:25; 11:36; 16:26, 27; Ef. 1:3; 3:20, 21; 2Co. 1:3; 1 P. 1:3.”

Así, el significado del adjetivo εὐλογητός apoya con claridad una traducción que no identifica a Jesucristo con Dios.

¿Y cuál es la traducción que está de acuerdo con el contexto de Ro 9:5?

Primero, si colocáramos la puntuación en Ro 9:5 que da a entender que Jesús es el Dios Todopoderoso, ¿no estaríamos provocando una contradicción con Ro 15:6, donde el apóstol Pablo anima a los cristianos a glorificar "al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo"? Es decir, si Jehová es "el Dios y Padre" de Jesucristo, ¿cómo entonces podría Jesucristo ser llamado "Dios sobre todas las cosas" y al mismo tiempo adorar él mismo a otro Dios?

Segundo, en 1 Corintios 15:28 se dice que "el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas". Si interpretamos que Jesús es "Dios sobre todas las cosas"... ¿por qué alguien tuvo que sujetarle a él "todas las cosas"? ¿Y por qué el Hijo mismo ha de sujetarse a Dios? ¿Sería bíblico afirmar que el Dios Todopoderoso tiene que sujetarse a alguien?

Después de analizar estas pruebas, podemos concluir afirmando:

1º) Que la semántica prueba que la traducción correcta de Ro 9:5 es aquella que distingue a Jesucristo de Dios.

2º) Que el contexto bíblico indica con claridad meridiana que en el capítulo 9 de la carta a los Romanos, después de enumerar sucesivamente varias de las bendiciones que había recibido de Dios el pueblo de Israel, Pabló concluyó bendiciendo al PadreJehová Dios, como hace en otras ocasiones a lo largo de esta y otras epístolas, con una popular fórmula judía de bendición usada en la Biblia Hebrea, los targumes, el Talmud, etc.

A esta conclusión también han llegado muchos traductores y estudiosos de la Biblia.

Por ejemplo, Francisco Lacueva, conocido teólogo trinitario, coordinador de la revisión Reina-Valera 1977 y colaborador con la Sociedad Bíblica Iberoamericana en la producción de la Biblia Textual, vertió Ro 9:5 distinguiendo a Cristo de Dios en su Nuevo Testamento Interlineal (Clie, Terrassa, 1990):
de quienes (son) los patriarcas, y de quienes (procede) el Cristo según (la) carne; el que es sobre todas las cosas, Dios bendito por los siglos, amén.

El Nuevo Testamento Interlineal Palabra por Palabra (Sociedades Bíblicas Unidas, 2012) también traduce Ro 9:5 distinguiendo a Dios de Cristo:
de quienes son los padres y de entre los cuales procede Cristo según la carne; el estando (=que está) sobre todas las cosas, Dios bendito por los siglos, amén. 

Tampoco la Versión Latinoamericana, una revisión efectuada por Gonzalo Báez-Camargo  de la Versión Hispanoamericana, ni la Revised Standard Versión llaman "Dios" a Jesucristo en su texto principal. Estas fueron publicadas juntas en una edición bilingüe en 1953 por la Sociedad Bíblica Americana.

Asimismo, el helenista William Barclay no identifica a Dios con el Mesías en Ro 9:5 en la traducción que ofrece en su Comentario al Nuevo Testamento. Volumen 8. Romanos (Clie, Terrassa, 1995; pág. 152):
Suyos son también los patriarcas; y de ellos, en cuanto a Su naturaleza humana, vino el Ungido de Dios. ¡Bendito sea siempre el Dios que está sobre todo! Amén.

Hasta un teólogo evangélico tan influyente como Karl Barth vertió Ro 9:5 distinguiendo con claridad a Dios del Mesías (Carta a los Romanos, BAC, Madrid, 2002, pág. 400):
que tienen a los patriarcas y de los que procede el Mesías según la carne, que tienen a Dios Soberano, bendito por siempre. Amén.

Otras versiones en español ofrecen la traducción que no identifica a Dios con el Mesías como alternativa en una nota. Así lo han hecho Dios Habla Hoy. Edición de Estudio, Nueva Versión Internacional, Nueva Traducción Viviente y Biblia Traducción Interconfesional. 

Además, tengamos en cuenta que las traducciones citadas arriba no son las únicas que vierten Ro 9:5 de una manera que no llama Dios a Jesucristo, existen muchas otras en varios idiomas.

Como vemos, una traducción de Romanos 9:5 en la que se distinga con claridad a Cristo del Dios Todopoderoso es correcta tanto semántica como gramaticalmente, y está de acuerdo al contexto de la carta a los Romanos, al de la enseñanza de Pablo en sus otras cartas, y al del mensaje de toda la Biblia. Además, avala la calidad de esta traducción el que sea la que ofrecen muchos traductores y eruditos bíblicos que creen y enseñan el dogma de la Trinidad.

Las mujeres en la congregacion cristiana

 


Puede una mujer ser pastora? La respuesta es un NO. ¿Porque? La Biblia nos da las respuestas a nuestras preguntas. En el caso presente, la instrucción del apóstol Pablo es muy clara y tácita respecto a las mujeres. La mujer no debe enseñar, ni instruir, ni educar en las congregaciones, es decir durante los Servicios de culto a Dios. La mujer debe aprender en silencio, con toda sujeción. Porque Dios no permite a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino permanecer en silencio durante los Servicios. El apóstol Pablo agrega: Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión (1st Timoteo 2:11-14).


Dios encargó el papel de la enseñanza a los hombres fieles de la Iglesia que sean idóneos, maridos de una sola mujer, sobrios, prudentes, decorosos, hospedadores, aptos para enseñar y que conozcan y practiquen las instrucciones que emanan de las Sagradas Escrituras (1st Timoteo 3:2; 2nd Timoteo 2:2). Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, y aun sufrido (2nd Timoteo 2:24).


El apóstol Pablo, en relación a la enseñanza de las mujeres, dice: “vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.” (1ro Corintios 14:34-35).


La palabra griega para “hablar” es “laleo” la cual significa, anunciar, dar a conocer, decir y predicar. Mientras que la palabra griega para “enseñar” es “didasko” que a su vez significa, instruir, aprender y enseñar. Es decir que si una mujer, diciéndose a sí misma pastora, se pone a enseñar en una determinada congregación de personas, eso es absolutamente anti bíblico, porque va en contra de las instrucciones y enseñanzas de Dios.


Dios ha establecido un orden de prioridades espirituales las cuales debemos aprender, respetar y obedecer. Dios Padre es la cabeza de Cristo. Cristo es la cabeza del hombre y el hombre es la cabeza de la mujer (1ro Corintios 11:3). En ninguna parte de las Escrituras, se menciona que las mujeres se encuentren a cargo de la enseñanza de la Palabra de Dios. Sin embargo, en ciertos casos, se les ha dado el papel de diaconisas a mujeres que se distinguieron por su dedicación y fidelidad (Romanos 16:1-2). Una diaconisa no enseña, solamente ayuda y sirve de apoyo, en silencio, a los miembros de una congregación (1st Timoteo 3:8).


Por supuesto que eso no significa que el hombre vaya a enseñorearse sobre la mujer. Todo lo contrario, Dios instruye a los esposos que deben vivir sabiamente con sus esposas, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que sus oraciones puedan ser escuchadas por nuestro Creador y Padre (1ra Pedro 3:7). De manera similar, Dios instruye a las esposas a permanecer sujetas en mansedumbre a sus esposos, dando ejemplo para que aquellos que no creen en la Palabra de Dios, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas (1ra Pedro 3:1).


Por supuesto que la Biblia está llena de ejemplos de mujeres virtuosas que actuaron con fe, amor, humildad, obediencia y modestia. Pero ninguna de ellas enseñó en las congregaciones.


Finalmente, el libro de Proverbios agrega: La mujer virtuosa es corona de su marido… (Proverbios 12:4). Mujeres de tales características espirituales, no solo honran y enaltecen a su esposo y su familia, sino que además son un ejemplo decoroso dentro de la familia de la fe.